En México, la gente compraba fiado mucho antes de que el banco fuera parte de su vida diaria. El dueño de la tienda de la esquina te conoce por tu nombre, anota tu compra en una libreta y espera a que te paguen. Esa libreta funciona con confianza, y así ha funcionado por generaciones.
Capyplazo convierte esa libreta en un solo crédito para todos los lugares donde compras: el mostrador, la tienda en línea y las cuentas de la casa. Entre más pagas a tiempo, más confianza te devuelve.
Capyplazo está construyendo una red de crédito para la forma en que compra México. Funciona en tiendas en línea, en el mostrador de la tiendita de la esquina y en la app de Capyplazo, donde también puedes pagar en partes tus cuentas y servicios. Entre mejor lo usas, mejor se pone.
De una sola caja a una red
Pagar después suele quedarse en una sola caja. Capyplazo está hecho como una red: los planes, los pagos y el historial de cada cliente viven en un solo lugar, compre lo que compre y donde lo compre.
Las necesidades no son de una sola talla. Puede ser algo que necesitas hoy y pagas en las próximas quincenas, un refri o una laptop que pagas en un año, o una cuenta que no puede esperar. Capyplazo se acomoda a cada uno de estos momentos, como el dueño de la tienda que siempre encontraba la forma para un buen cliente.
Un límite más alto no es un mejor trato
Cada pago a tiempo dice algo de una persona. El dueño de la tiendita siempre lo ha sabido: el cliente que paga a tiempo recibe un poco más de confianza la siguiente vez. Capyplazo está hecho para que eso se acumule. Cada crédito puede ser un poco mejor que el anterior: en precio, en plazo y en los lugares donde se puede usar. Con el tiempo, un buen historial puede acercarte a la tasa que un gran banco da a sus mejores clientes de nómina.
Ser cumplido no significa tener nómina
Más de la mitad de las personas que trabajan en México se ganan la vida por su cuenta: con un puesto, manejando, como freelance o cobrando en efectivo. Su ingreso puede ser difícil de mostrar en papel, aunque paguen a tiempo y en su tiendita todos lo sepan. Capyplazo se fija en cómo paga la gente, no solo en los documentos que tiene.
Pagar en partes, abierto a más gente
Los meses sin intereses son una de las formas favoritas de comprar cosas grandes en México, y casi siempre van ligados a una tarjeta de crédito. Capyplazo abre el pago en partes a más gente y en más lugares, también a quienes nunca tuvieron tarjeta pero siempre pagaron a tiempo.
Un socio para crecer, para las tiendas
Para las tiendas, Capyplazo significa ofrecer pagos a plazos sin tener que dar crédito por su cuenta. Capyplazo verifica al cliente, asume el riesgo y cobra cada pago, y la tienda recibe el total. Se acabó perseguir pagos o llevar las cuentas en una libreta detrás del mostrador.
En línea, Capyplazo aparece al pagar, junto a las demás formas de pago. En el mostrador no hay nada que llenar: el cliente solicita desde su propio teléfono.
Pagar en partes debería abrir más puertas a quienes pagan a tiempo, y a las tiendas que les venden. Por eso creamos Capyplazo.
